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El Primer Sueño

El Emperador

El primer cigarro que nació en la fábrica Cazador de Sueños. Historia viva, herencia familiar y el sueño que lo inició todo.

El Concepto Único

El cigarro fundacional de la fábrica, creado bajo el secreto de una fermentación especial de tabacos que me enseñó mi abuelo. No es una vitola más: es el punto de partida de toda una casa, el primer humo que dio nombre a un legado.

Especificaciones

Formato / Vitola

Gran Toro 58 × 6″

Un calibre imponente y majestuoso que denota dominio y carácter.

Capa

San Andrés Madura

México — seleccionada por su maduración perfecta, color chocolate profundo y notas dulces y terrosas.

Capote

Olor Dominicano

República Dominicana — aportando una suavidad aromática inigualable.

Tripa

Selección Premium

República Dominicana y otros países secretos, curados con el método de fermentación familiar.

Fortaleza

Medio-Fuerte

Un equilibrio perfecto entre cuerpo y sabor.

Notas de Cata / Experiencia de Fumada

La fermentación especial revela su alma en tres actos — una narrativa de suavidad, riqueza y majestad digna del primer sueño de la casa.

Primer Tercio

La entrada es compleja y voluptuosamente cremosa. Un cacao suave, casi lácteo, se entrelaza con maderas finas de cedro y roble joven, mientras la capa San Andrés despliega su dulzor terroso con refinamiento. La fermentación especial se manifiesta en esa suavidad inicial — un abrazo sedoso que invita a permanecer, como el primer suspiro de un gran añejo recién descorchado.

Segundo Tercio

La evolución alcanza una riqueza aromática impresionante. El café tostado emerge con profundidad, acompañado de especias suaves — canela, nuez moscada — que danzan con la elegancia floral del Olor Dominicano. Aquí la fermentación secreta despliega toda su complejidad: capas que se superponen con la precisión de un bouquet maduro, revelando matices que solo el tiempo y el saber ancestral pueden otorgar.

Tercer Tercio

El desenlace es robusto pero impecablemente equilibrado. Cuero curtido y frutos secos — almendra, higo — construyen un final de carácter imperial, mientras una intensidad satisfactoria demuestra el temple de un verdadero Emperador. El postgusto es memorable y limpio: la firma silenciosa de la fermentación especial, un eco noble que permanece mucho después de que el humo se disperse.

Antes de ser marca, fuimos sueño. Antes de ser fábrica, fuimos receta susurrada entre abuelo y nieto. El Emperador es ese primer amanecer — el humo que encendió todo lo demás.

Consultas privadas